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Viena, septiembre de 1931. Una de esas tardes plomizas que anuncia la llegada del otoño a la ciudad del vals. En un estadio repleto con 18.000 aficionados se disputa el derbi de la capital del Imperio Austrohúngaro entre el equipo de los trabajadores -el Rapid- y el de los burgueses -el Austria-. Un joven desconocido que todavía no ha cumplido los 18 años hace su debut, y acaba siendo decisivo en la victoria por 5-3 de aquel día del Rapid sobre el Austria Viena. Josef Bican marca el primer hat-trick de su carrera el día que saltaba por primera vez como profesional a un terreno de juego. Había nacido un mito. Un mito enterrado por la historia.

Josef “Pepi” Bican había nacido en Viena, el 25 de septiembre de 1913 en el seno de una familia de clase humilde y orígenes checoslovacos. Su padre ya había sido futbolista profesional, pero había tenido que retirarse joven por un problema en el riñón, causado precisamente por un choque durante un encuentro. Poco después de su retirada, el padre de Josef moría a los 30 años por ese mismo problema renal. Pepi quedaba huérfano de padre y su familia pasaría por graves problemas, que le obligarían a jugar descalzo con pelotas de trapo en las calles de Viena. El propio Bican relataba años después que este hecho le había ayudado a mejorar su técnica y el control del balón.

Un portento físico, con un acierto de cara a puerta incomparable

Bican - myfootballfacts.com

Foto: myfootballfacts.com

Pepi fue un jugador que destacaba por tener un físico claramente superior al de los jugadores de la época. Una potencia y una punta de velocidad inaudita en aquellos años (corría los 100 metros en 10,8), que acompañada por una gran inteligencia y unas condiciones técnicas envidiables lo convertían en un portento futbolístico. Pero fue su acierto de cara a gol (y los datos que quedan reflejados tras éste) lo que le hizo convertirse en un mito. Cuentan que de cada 10 ocasiones de gol que se le presentaban, era capaz de convertir 9.

Con 41 años de edad marcó 57 goles en todas las competiciones nacionales e internacionales que participó con el Dinamo de Praga. Un año después, colgaba las botas con honores de héroe. Cualquiera se pregunta, ¿cómo es posible que un jugador con los números de Bican no sea considerado internacionalmente como una leyenda? “La auténtica eclosión mediática internacional del fútbol se produjo con la Copa de Europa a finales de los años 1950. Ahí se conocieron a figuras como Puskas y Di Stefano. Bican es de una época anterior”, explica Roman Horak, historiador de la Universidad de Praga que ha estudiado la vida del futbolista.

Mundial del 34: el “Wunderteam” contra los camisas negras

Con apenas 20 años Pepi ya formaba parte de la que posiblemente fue la mejor selección nacional de los años 30. El combinado austriaco, apodado el Wunderteam (algo así como “el equipo maravilla”), llegaba al Mundial de Italia con todas las opciones de alzarse con el entorchado internacional. Aparte de Bican, aquel equipo contaba como líder con Mathias Sindelar, un talentoso atacante al que apodaban “Mozart” y del que quizá hablemos algún día. La idea del seleccionador austriaco era clara: “Antes que incluir a un futbolista torpe, prefiero jugar con diez”.

Foto:  espndeportes.com

El “Wunderteam” que disputó el Mundial de Italia 34. Foto: espndeportes.com

Pues bien, Austria había solventado los primeros cruces con un fútbol de salón (¿es posible que esta expresión tenga origen en este equipo?) que había deslumbrado al mundo, dejando en el camino a Francia y Hungría. A un paso de la final aparecía una Italia que jugaba con jersey negro y la atenta mirada de Benito Mussolini que ya había dejado clara la consigna para aquel campeonato a sus jugadores: “o ganar o morir”. Aquella tarde, el árbitro del encuentro tuvo una actuación cuestionable y el Wunderteam cayó por 1-0, con un gol que todas las crónicas recuerdan como ilegal por falta clara al portero de la selección austriaca.

El árbitro del partido había cenado el día de antes con el convincente dictador fascista italiano.

Etapa en Checoslovaquia

Josef Bican jugó 4 temporadas en el Rapid y tras pasar 2 años por el Admira, recaló en el equipo con el conseguiría sus mejores registros, el Slavia de Praga. Fueron años difíciles con conflictos territoriales en el centro de Europa y el estallido de la II Guerra Mundial; años que Pepi pasó marcando goles y mostrando siempre su posición firme ante los totalitarismos fuesen del bando que fuesen.

Pepi jugó entre el 37 y el 48 en el Slavia, con registros goleadores que superaron las 30 dianas todas las temporadas. Esta época está marcada por la segunda gran guerra, en la que las divisiones territoriales de antes, durante y después del conflicto lo  llevaron a jugar en distintos campeonatos. En 48 fue exiliado a la fuerza de Praga, y jugó varios años en el Vítkovické Zelezarny y en el Hradec Králové. En el 53 volvía a la ciudad que lo vio brillar con más fuerza, para jugar sus últimos años como entrenador-jugador en el Slavia (renombrado como Dinamo por los comunistas) y marcar sus últimos goles a los 42 años. En total, fue el máximo goleador de las distintas ligas checoslovacas en 10 temporadas.

Entre otras hazañas, los aficionados recuerdan sus 9 goles contra SK Pilsen, sus 10 veces como máximo goleador de la liga checoslovaca (ningún jugador en la historia ha sido pichichi tantos años) o sus 57 tantos en la temporada antes de retirarse, cuando ya tenía 41 años y su físico no era tan imponente.

En contra de los totalitarismos

Pepi se mostró siempre en contra de los totalitarismos de su época, tanto del Nazismo como del Comunismo, y lo demostró con hechos. En 1938, tras la anexión de Austria, Bican debía jugar con la selección de Hitler, pero rechazó está posibilidad y se nacionalizó checoslovaco (aprovechando el origen de sus padres) para evitar jugar con la selección Nazi.

En 1947, Josef recibiría una suculenta oferta para jugar en la Juventus de Turín, oportunidad que dejaría pasar ante el temor de que Italia cayese bajo un regimen comunista. A pesar de sus esfuerzos por evitar vivir bajo el yugo del totalitarismo, en 1948 los comunistas tomaban el poder en Checoslovaquia. Josef Bican rechazó unirse al Partido Comunista, lo que provocó que fuese forzado a abandonar la ciudad y partiera para jugar en el Vítkovické Zelezarny, equipo que militaba en la 2ª división y que consiguió ascender a  primera con la ayuda de Pepi. El rechazo de Bican al regimen comunista y su negativa a formar parte del Partido hizo que los medios oficiales lo calificaran como “ídolo burgués”, intentando enterrar su leyenda. A pesar de esto Bican siempre contó con el respaldo popular, y aun hoy es recordado como el mejor jugador que ha jugado en la República Checa.

Tras la retirada

Después de colgar las botas, el ídolo austro-checo tuvo que trabajar como conductor de autobuses, albañil e incluso alimentando a las fieras del zoo de Praga. Al final de su vida se mostró crítico con la deriva que había tomado el fútbol moderno y los sueldos millonarios de jugadores mediocres. Creía que el juego que tanto amó se había desvirtuado. «Bican era una persona tímida y siempre tuvo fama de ser un caballero», lo describe Horak.

Hasta su muerte en 2001 se dedicó a impartir charlas y conferencias a jóvenes siempre que se lo reclamaban y nunca cobró una corona checa por ellas.

Bican vivió en una época políticamente complicada, en la que el fútbol ya era un deporte de masas, pero que no contaba con la difusión internacional que empezó a ganar a partir de finales de los 50 con la creación de la Copa de Europa de clubes. Este hecho lo ha llevado posiblemente a quedar enterrado por las estrellas que surgieron a partir de su retirada en 1954.

Pero, ¿cuántos goles marcó Bican?

Según la IFFHS, Bican anotó 518 goles en sólo 341 partidos de Primera División, lo que le coloca sólo por detrás de los 541 de Pelé (en 560 partidos eso sí). Incluyendo los convertidos con sus dos selecciones y en copas nacionales, llegó a los 805 goles oficiales en 530 partidos (según datos de la RSSSF- Rec.Sport.Soccer Statistics Foundation). Algunos historiadores han contabilizado que anotó 1467 goles en toda su carrera como futbolista si se contabilizan los marcados en partidos amistosos, lo que situaría a “Pepi” como el máximo goleador de la historia del fútbol por delante de Gerd Müller y Pelé. Yendo todavía más allá, y ahondando en la leyenda hay quien afirma que en toda su vida, Pepi marcó más de 5.000 goles. Una locura.

Bican Mayor - keying168.com

Imagen: keying168.com

“En toda mi carrera marqué, efectivamente, cinco mil goles. Tengo entendido que Pelé, contándole los de los entrenamientos, mil quinientos. Eso me lleva a pensar que entre Pelé y yo no hay color. Y eso que la Segunda Guerra Mundial me robó siete años buenos, cuando estaba en mi mejor forma. ¿Qué cuántos goles habría marcado en estos siete años? Pues seguramente una cifra respetable”

Josef Bican – Máximo goleador de la historia del fútbol


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¡El hombre 2.0 de El Otro Fútbol!, nadie como él para llevar esta nave a buen puerto. Especialista en: marketing online, social media, community management, estrategias de comunicación y publicidad. Y por si fuera poco, ¡contador de cuentos chinos!