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En EOF somos muy de los años 90. De sus jugadores con pelos en las piernas. De sus entrenadores y presidentes polémicos. De las victorias épicas de equipos pequeños contra equipos grandes. Y de sus estadios.

Estadios con sabor añejo. Estadios con el público de pie, sin pasillos ni esclaras para que cupiera más gente. Estadios con vallas contra las que se agolpaban los hinchas con cada gol del equipo local y con terrenos de juego embarrados.

Hoy nos proponemos recordar algunos de esos campos míticos que marcaron una época. Volveremos a los años 90 (y posiblemente más atrás) para recordar tres estadios que pasaron a la historia. Hoy nos quedamos con estos: Las Gaunas, Atocha y Sarrià.

Las Gaunas

Inauguración: 15 de junio de 1924

Último partido: 15 de febrero de 2002. Logroñés 1 – Hospitalet 0

Capacidad: 14.895 (de los cuales 6.272 sentados)

Eventos destacados: 2 ascensos del Logroñés a primera. Victorias ante los grandes del fútbol español. Actuaciones de David Vidal y Carlos Aimar por la banda.

¡Gol en Las Gaunas! Una frase que ha pasado al imaginario popular, a base de ser repetida en las ondas radiofónicas. Uno de esos campos que los grandes no querían visitar. Endémicamente embarrado, de dimensiones pequeñas y una grada muy pegada al terreno de juego. Cuando no llovía, había manguerazo para poner el verde en su punto exacto. Años después de que Las Gaunas vibrara con las mejores temporadas del Logroñés en la élite, el bueno de David Vidal recordaba, con su particular retranca gallega, como antes de un partido frente al Dream Team de Cruyff dejaron que el agua corriera hasta volver el campo impracticable. Durante el partido, los Guardiola, Bakero, Koeman y compañía miraban a la banda incrédulos.

Atocha

Inauguración: 4 de octubre de 1913

Último partido: 13 de junio de 1993. Real Sociedad 3 – Tenerife 1. El último gol lo metió un jugador que posiblemente os suene, Oceano.

Capacidad: 26.700 (hasta 30.000 en las grandes ocasiones y como sardinas en lata)

Eventos destacados: las dos ligas ganadas por la Real Sociedad .Especialmente la segunda, en la última jornada y derrotando al Athletic de  Bilbao.

Atocha, el campo que vio ganar 2 ligas consecutivas a la Real Sociedad. Lo más parecido a un campo inglés que hemos visto en la liga española. Con el público de pie en los fondos, con esas columnas sosteniendo la techumbre que protegía a las gradas de una fina lluvia perenne y con esa proximidad extrema entre el público y el terreno de juego. Entre la grada y la línea que delimitaba la banda a penas había 2 escasos metros, los suplentes casi no podían calentar. Los que alguna vez vivieron un partido en ese campo cuentan que tenía una sonoridad especial, que el ambiente que se creaba era mágico. ¡Cuántos puntos le habrá dado Atotxa a su equipo!

En 1993 la Real decidió que Atocha se había quedado viejo. Posiblemente algunos pensaron que ese campo había sido viejo desde el día de su inauguración. Con el cambio de casa, la Real Sociedad se mudó a las antípodas. Anoeta era un campo mucho más moderno, más cómodo en muchos aspectos pero que estaba a años luz del ambiente que se vivía en el viejo Atotxa. Una pena.

Sarrià

Inauguración: 18 de febrero de 1923

Último partido: 21 junio de 1997. Espanyol 3 – Valencia 2. El último gol en Sarrià lo metió un mítico, Ivan Campo.

Capacidad: 44.000 (bien apretaditos)

Eventos destacados: Final de la Copa de la España libre en 1937. Mundial de Fútbol de 1982. Torneo de Fútbol de los JJOO de Barcelona.

Portada Sport SarriàEl Estadio de la carreterá de Sarrià fue durante 74 años la casa de unos de los equipos históricos de nuestra liga, el R.C.D. Espanyol de Barcelona. Acuciado por las deudas, el Espanyol se vio obligado a mediados de los ’90 a vender los terrenos en los que había escrito la mayor parte de su historia. Sarrià se convirtió en la salvación del club y en todo un símbolo para su afición.

Pero además de ser sede perica durante casi tres cuartos de siglo, el estadio espanyolista fue testigo de otros grandes eventos como los Juegos Olímpicos de Barcelona o el Mundial del ’82. Y es que en este campo se disputó uno de los partidos más recordados de la historia de los mundiales: “la tragedia de Sarrià”. Tras el Maracanazo del 52 y la reciente humillación con Alemania en el último mundial, el Brasil-Italia del ’82 es posiblemente la mayor decepción de la selección canarinha en toda su historia.

Brasil llegaba a España con su habitual vitola de favorita. Aquel año, los cariocas contaban en nómina con algunos de los jugadores más creativos, talentosos y habilidosos de la historia del balompié como Socrates, Zico o Falcao. Enfrente, una Italia que había pasado la primera ronda sin ganar ni un partido. Parecía que estaba todo preparado para una victoria sudamericana, pero aquella tarde el fútbol le dio la razón a los transalpinos. Un denostado Rossi (había estado 2 años inhabilitado por participar en fraudes con apuestas y todavía no se había estrenado en el mundial) marcaba un hat-trick y mandaba a Brasil a casa. El catenaccio se imponía al jogo bonito brasileño. El fútbol no volvería a ser igual después de aquel 7 de julio del 82.

Cuentan que diez años después del Mundial de España, Paolo Rossi cogía un taxi en Río de Janeiro. El conductor del vehículo reconocía al jugador italiano y le invitaba a abandonar el vehículo olvidándose de la hospitalidad brasileña.

 


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¡El hombre 2.0 de El Otro Fútbol!, nadie como él para llevar esta nave a buen puerto. Especialista en: marketing online, social media, community management, estrategias de comunicación y publicidad. Y por si fuera poco, ¡contador de cuentos chinos!